Calderón:" Los americanos son unos irreponsables. Igual provocan un conflicto en Africa que negocian con criminales en México con tal de vender armas"

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Calderón:

" Los americanos son unos irreponsables.

Igual provocan un conflicto en Africa

que negocian con criminales en México

con tal de vender armas"


 

Alrededor del 70 por ciento de las armas incautadas en México entre 2009 y 2010 venía de Estados Unidos, según un nuevo informe elaborado por tres senadores estadounidenses.

El informe concluye que los cárteles mexicanos de la droga se están armando con armas estadounidenses de tipo militar e insiste en que se refuercen las normas estadounidenses para detener el flujo de armas hacia México.

Esto se produce en un momento en que los legisladores están analizando en sesiones un plan del gobierno anteriormente secreto que alentaba a las armerías estadounidenses a que vendieran miles de armas a intermediarios de cárteles mexicanos de la droga.

 

Rápido y Furioso: vida real niega ficción cinematográfica

Nubia Piqueras Grosso

Las relaciones mexicano-estadounidenses continúan tensas, tras las revelaciones de una operación encubierta de tráfico de armas fuera de control, bajo el sugestivo nombre de “Rápido y Furioso”, apelativo tomado de la película homónima. 

En el filme, estrenado en el 2001, una misteriosa banda de delincuentes se dedica a robar autos en plena marcha, entre ellos vehículos deportivos, y la Policía decide infiltrar a un hombre en el mundo de las carreras ilegales para descubrir posibles sospechosos.

Dejándose arrastrar por el argumento de la ficción cinematográfica, la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) de Estados Unidos, permitió el suministro de armas al narcotráfico mexicano, con el objetivo de rastrear a sus capos, pero perdió el control de al menos dos mil de ellas.

El programa, ejecutado entre 2009 y 2010, facilitó la compra legal y el envío ilegal a México de rifles de asalto AK-47, el letal “cuerno de chivo”, Barret calibre 50 y un arma conocida como “matapolicías”.

El clímax de la trama real se produjo cuando paradójicamente el gobierno estadunidense descubrió e informó que el arma con la cual fue asesinado en San Luis Potosí su agente Jaime Zapata, de la Agencia de Aduanas y Migración (ICE), fue una de las que entró al país y cuyo rastreo falló.

Días después, el complejo de culpa obligó al agente de ATF John Dodson a denunciar ante las cámaras de la televisión que su institución recibió órdenes de no impedir que alijos de armas pasaran la frontera común, y aseguró que cada operación luego coincidía con una acción violenta en territorio mexicano.

Este proceder encubierto ocurrió a espaldas del Gobierno Federal de México, informó la Procuraduría General de la República (PGR), que en un reciente comunicado negó tener conocimiento de los hechos y ratificó que nunca hubiese autorizado ese tipo de acciones.

“Rápido, Furioso y en Secreto”, ironizó el periódico Milenio al referirse a la forma en que fue vulnerada la soberanía nacional, en tanto políticos de todas las posiciones ideológicas coinciden en criticar la intromisión de la nación vecina, acto que deberán aclarar esta semana ante el Congreso importantes autoridades del país.

Mientras, actores políticos exigen más energía del Gobierno Federal a través de discursos e impugnaciones que van desde reclamos al respeto soberano hasta duras acusaciones de “entreguismo”, pero todas con un denominador común: ofrecer explicaciones al respecto.

Políticos, analistas y comentaristas de prensa coinciden en que la incómoda situación afectará las relaciones diplomáticas entre ambos países, pese a la negativa pública de las autoridades implicadas en el escándalo, pues el malestar se expresó en acusaciones y desmentidos de ambos lados sobre el conocimiento o no de la operación.

A ello se suman las declaraciones del presidente Felipe Calderón al Washington Post en relación con los perjuicios provocados por el embajador estadounidense Carlos Pascual con sus cuestionamientos sobre instituciones como el Ejército, según cables secretos revelados por Wikileaks.

Algunos medios mexicanos consideraron que el “desquite” del diplomático se produjo, cuando la embajada informó que México sí conocía de la operación “Rápido y Furioso”, respaldando así las afirmaciones del Fiscal General de Estados Unidos, Eric Holder, ante el Senado de su país.

Esto generó un desmentido público de la PGR que hizo cambiar el tono de Serrano, quien en un acento conciliador aclaró que “no hay contradicción entre el comunicado del gobierno mexicano y la información proporcionada por su país, con respecto a la operación Rápido y Furioso”.

El informe de la misión destacó que a través de ella se desmanteló una importante banda de 20 traficantes de armamentos en territorio estadounidense, y agregó que en lo relativo a las “supuestas transferencias de armas en territorio mexicano, ello es, en estos momentos, sólo un alegato que se investiga”.

Sin embargo, un nuevo reporte de la cadena CBS señala que estas tácticas de la ATF fueron utilizadas en más de una ocasión, e informa de por lo menos otro caso en Tucson en 2008, conocido como “Wide Receiver” (Receptor abierto).

En la película “Fast and Furious” (Rápido y Furioso), el joven y fornido Brian es un agente infiltrado en el mundo del tunning (carreras ilegales de autos) donde conoce a Dominic, rey indiscutible del medio y sospechoso de los atracos a camioneros y de narcotráfico.

La trama cinematográfica lleva a Brian a establecer una relación sentimental con la hermana de Dominic, al punto que el compromiso familiar le hace incumplir sus funciones policíacas, por lo que nunca detiene al culpable.

Por el contrario, la vida real le demostró a la ATF que el crimen organizado tiene tentáculos muy fuertes, capaces de descubrir y neutralizar un engaño como del que serían objeto a través de esta operación.

Pero, los agentes estadounidenses debieron aprender también que los guiones de ficción solo son buenos para el entretenimiento de quienes buscan filmes para no pensar, pero trasladar la táctica del doble juego al suministro deliberado de armas pone en riesgo la seguridad de un país y pisotea la soberanía del vecino. PL

 

RM

El director de la ATF evade declarar sobre "Rápido y furioso"


El director de la ATF evade declarar sobre "Rápido y furioso"

La redacción
MÉXICO, D.F., 29 de marzo (apro).- Keneth Melson, director en funciones de la Oficina para el Control del Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (ATF en inglés), faltó a la sesión en la que el Senado de Estados Unidos analizaría el caso del operativo “Rápido y Furioso”.
Hasta ahora, tanto el Departamento de Justicia como la ATF han hecho caso omiso a las fechas límite para entregar al senador republicano Charles Grassley –quien sigue la investigación– información y documentos sobre el operativo que permitió la entrada de más de 2 mil armas a México.
La cadena estadunidense CBS informó que el pasado jueves 24 Melson tenía una audiencia en el Senado, pero tampoco asistió, e incluso apuntó que el funcionario ya fue retirado de la lista de testigos.
Un vocero de la oficina del senador Robert Menéndez, quien preside el subcomité que llevaría a cabo la comparecencia, confió a CBS que Melson fue quien decidió no presentarse a testificar y que el subcomité no tiene jurisdicción sobre la ATF.
Más tarde, en un correo electrónico enviado a la cadena estadunidense, el vocero de Menéndez señaló: "El subcomité había invitado, pero no confirmado, al señor Melson, así como a otros funcionarios de la ATF, para testificar en una audiencia esta semana. Al final, la ATF declinó enviar a un representante".
Fuentes del Comité Judicial citadas por CBS señalaron que la comparecencia del director de la ATF estaba por confirmarse antes del escándalo de “Rápido y Furioso”, pero ahora prevén que la audiencia se postergará.
El pasado lunes, Grassley dijo que no estaba conforme con las explicaciones dadas hasta ahora por la ATF.
Según él, la agencia estadunidense vigilaba desde noviembre de 2010 a Otilio Osorio, preso en una cárcel de Estados Unidos por tráfico de armas.
Y Osorio es quien presuntamente compró el arma utilizada en el asesinato del agente del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en inglés), Jaime Zapata, ocurrido el 15 de febrero de este año en territorio mexicano.
Tras la muerte de Zapata, el Departamento de Justicia refirió que, según la ATF, el arma utilizada en el asesinato del agente fue adquirida en una tienda en Dallas, el 10 de octubre de 2010.
El senador Grassley envió este martes una carta a Melson en la que afirma que “hay cabos sueltos” en la investigación abierta sobre la compra de armas, y que apunta a que el Departamento de Justicia sabía más de lo que ha reconocido hasta el momento.
Además, reitera que no está conforme con las explicaciones dadas por la ATF y por ello pide informes sobre el tráfico de armas que haya disponibles en torno de Kelvin Morrison y los hermanos Otilio y Ranferi Osorio, acusados de diversos cargos por el tráfico de armas a un cártel de la droga en México.
Los cargos relacionados con las armas que se imputan a Morrison y a los hermanos Osorio no están directamente vinculados con la muerte del agente Zapata, pero la supuesta falta de control de las mismas podría estar vinculada con la operación "Rápido y Furioso".
Según la misiva, el legislador republicano teme que la estrategia utilizada por la ATF en el operativo “Rápido y Furioso” también haya sido utilizada en otras ocasiones.
Fuente: Proceso
Difusión AMLOTV

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