ESPECIAL GRECIA ¿ DEFAULT?
Moody's rebaja tres escalones la deuda de Grecia ante un riesgo de impago
La agencia estadounidense rebajó a Caa1, desde B1, la nota de los bonos griegos en moneda local y extranjera, con lo que los hundió aún más en el nivel de bono basura, y situó la nueva calificación en perspectiva negativa, lo que significa que puede volver a degradarla.
Moody's citó como factores de la rebaja el aumento del riesgo de que Grecia no pueda estabilizar su deuda sin una reestructuración y de que en algún momento la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) exijan la participación de los acreedores privados en una reestructuración como condición previa para dar apoyo financiero a Atenas.
- Reciben anualmente 2.700 millones de euros en subvenciones
- Entre ellos figuran organismos de Juventud, Deportes y Cultura

La estupidez de la esperanza: Grecia sigue abocada al default. El país sigue ampliando la lista de recortes ante la presión de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI) con el objetivo de recibir más ayudas. mientras, la UE perfila el nuevo rescate a Grecia: la participación de los bancos cobra fuerza.
Con esta meta, ha anunciado que eliminará o fusionará a partir de octubre 75 organismos públicos que reciben anualmente 2.700 millones de euros en subvenciones para ahorrar gastos al Estado.
Así lo ha anunciado hoy en Atenas el viceprimer ministro del Gobierno griego, Teodoros Pangalos. Si bien el ahorro estimado es mucho mayor al simple dinero de las subvenciones que reciben estos organismos, Pangalos no ha ofrecido una cifra exactas sobre el alivio fiscal que supondrá la operación.
En esos organismos públicos trabajan más de 7.000 empleados, entre funcionarios y trabajadores temporales, y si bien los primeros serán recolocados en otras agencias del Estado, a los empleados temporales no se les renovará su contrato y perderán su trabajo.
En cualquier caso, el ministro tampoco ofreció detalles sobre el numero de personas que engrosarán las filas del paro al no renovárseles el contrato.
Entre los organismos afectados se incluyen servicios del ministerio de Trabajo, organismos de Juventud, Deportes y Cultura, así como agencias dedicadas a la promoción de empresas griegas en el exterior.
Pangalos también ha tratado sobre la necesidad de "reestructurar" el Organismo de Radio y Televisión estatal, en el que trabajan casi 3.400 personas, y ha dejado abierta la posibilidad de vender parte del patrimonio inmobiliario de la empresa.
En respuesta a las presiones por parte de la UE sobre las privatizaciones, la primera venta en la lista del Gobierno será este mismo mes la del 10% de las acciones estatales de la compañía de telefonía OTE a la Deutsche Telekom, y se contempla la venta de las unidades de lignito de la empresa de Electricidad (DEH).
A la espera de nuevas ayudas
En el último año ya se han fusionado 16 organismos y se han cerrado otros 77. Estas medidas se unen a otra reforma administrativa aplicada en 2010 que redujo la burocracia regional y local, con un ahorro anual de 500 millones de euros.
La decisión de este miércoles ha sido anunciada al final de una reunión ministerial en Atenas, horas antes de que inspectores de la Unión Europea y del Fondo Monetario Internacional en Grecia den luz verde al nuevo programa de austeridad que debe degenerar 50.000 millones de euros en privatizaciones y otros 26.000 millones en recortes hasta 2015.
- Los mercados suben ignorando que la reestructuración es inevitable

Teniendo en cuenta que las palabras esperanza y Grecia no deben usarse nunca en la misma frase, aquí puede haber una excepción: 'Esperemos' que los mercados no estén subiendo por la 'esperanza' por 'Grecia'.
La esperanza, aparentemente, es eterna, y parece como si, a pesar de todas las pruebas en contra, todavía hay gente ahí fuera con dinero para gastar que cree que Grecia puede ser rescatada de su aparentemente intratable posición fiscal.
¿Cómo si no podemos explicar la subida del lunes en el euro y la caída del dólar, que había estado subiendo sobre la base de las esperanzas bien fundadas en que la periferia de Europa estaba cayendo cada vez más en el abismo y lista para explotar?
La irracionalidad llega de muchas formas, podemos concluir. La última de estas formas son ciertos rumores con poca base de que Alemania puede estar suavizando su actitud hacia un rescate de Grecia y está dispuesta a relajar sus demandas de que el país acelere su, al final inevitable, reestructuración de la deuda.
A pesar de las pruebas irrefutables de que Alemania no está en una posición política de volverse de repente benevolente hacia su hermana manirrota del Sur, el rallyestaba en marcha. La Bolsa de Nueva York subió, el dólar cayó frente al euro, y de nuevo todo estaba bien en el mundo.
Sentenciada al default
"No debemos andarnos con rodeos: estamos alucinados, sorprendidos, divertidos, perplejos y desalentados por que el euro haya subido con esta noticia. No tiene ningún sentido ver al euro subir sobre la base de este tipo de rumores", se indignaba ayer Dennis Gartmen, autor de The Gartman Letter. "A veces, como los recuerda Keynes, los mercados pueden mantenerse irracionales mucho más de lo que podemos mantenernos solventes. Es uno de esos momentos", señala.
Este comportamiento del mercado muestra que hay mucha gente que no lo ha pillado todavía: la deuda griega será reestructurada, sentencia Jeff Cox, comentarista deCNBC.com. Es una elección entre págame ahora o págame luego, que sólo causará más daño cuanto más se retrase, añade.
Entre otros obstáculos, los alemanes no permitirán que su propia prudencia fiscal se venga abajo por la alucinante irresponsabilidad griega. Y los griegos seguirán llenando las calles para protestas si sus líderes tratan de cumplir las demandas de austeridad del FMI y la UE.
Además, Grecia es incapaz de salir de esta situación por sus medios, y el Tratado de Maastricht le impide hacerlo mediante la devaluación o la creación de inflación. Cox cree que Gartman tiene razón cuando dice que "el peligro de una futura reestructuración de la deuda griega no ha pasado".
"Hemos dado una buena patada a seguir a la lata y hemos aplazado el problema un día, o dos, o una semana, pero el problema sigue existiendo", escribe. "Como una aspirina aplicada a una muela enferma, el dolor se ha aliviado, pero la enfermedad sigue existiendo y el dolor volverá más tarde, y casi seguramente será peor, no mejor".
- Se ofrecerán incentivos a los inversores para que compren bonos griegos
- Se prevé que esta semana se desvelen los detalles definitivos del plan
El modelo de recortes aplicado en Bélgica en los 90 y la Iniciativa de Viena son los dos espejos en los que se está mirando Bruselas para dar a luz el plan definitivo que acabe con los problemas de Grecia. Según ha confirmado Olli Rehn, se mezclarán serios ajustes y privatizaciones con el acuerdo con los bancos para que mantengan su exposición al país heleno mientras llega la financiación extra.

La reestructuración está "fuera de la mesa". Esta afirmación, realizada ayer por el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, cobra más sentido después de que Alemania haya admitido que estudia desbloquear una segunda tanda de ayudas.
Así las cosas, gana cada vez más fuerza la creación de un nuevo programa de ayudas basado en dos modelos empleados con anterioridad en la región, como ya se avanzó a principios de este mes. "Bélgica es un ejemplo relevante" a la hora de mostrar a Grecia lo que es "viable y factible" en metas de déficit presupuestario, mientras que la Iniciativa de Viena "nos ha dejado mayoritariamente lecciones positivas", aseguró Rehn en una entrevista aBloomberg.
Colaboración de los bancos
Según explicó, se intentará convencer a los inversores de que continúen comprando bonos soberanos del país heleno una vez que los actuales expiren. "La idea básica es que los bancos mantengan su exposición de forma voluntaria", señala. Un plan a imagen y semejanza de la Iniciativa de Viena, el programa de apoyo para los bancos en crisis de los países del centro y el este de Europa aprobado en 2008, ha recibido menos críticas por parte de las autoridades que una redefinición -reprofiling- de la deuda griega, apunta Rehn.
En virtud de esta Iniciativa, entidades como UniCredit o Societe Generale se comprometieron a mantener su exposición a dichos países, recapitalizar sus filiales y prorrogar los plazos de pago si fuera necesario.
Para animar a los inversores a llevar a cabo esta medida, Bruselas podría estar dispuesto a ofrecer incentivos, que serían incluidos en las bases del nuevo mecanismo de rescate. Dos fuentes cercanas han revelado a Bloomberg se les podría ofrecer estatus preferente, cupones de pago más elevados o garantías colaterales a cambio de que compren nuevos bonos emitidos por el Tesoro griego.
Más esfuerzos
En cuanto a Bélgica, se trata de que Atenas emule los esfuerzos que realizó en la década de los 90 para adaptar sus cuentas públicas a los requisitos exigidos para incorporarse al euro. Con la venta de empresas públicas y duros recortes presupuestarios y ajustes fiscales, consiguió situar su déficit en el 3% del PIB en 1997, desde el 8,4% de 1992.
"Grecia tendrá que dejar de vivir por encima de sus posibilidades", destaca el comisario europeo. "Esto es un auténtico test de credibilidad tanto para el gobierno como para la oposición. Necesitamos que todos cumplan su parte", añade.
Los detalles, al caer
Mientras, la delegación de inspectores de la UE, el FMI y el BCE continúan negociando en Atenas con el Gobierno heleno sobre los pasos a seguir, que podrían conocerse esta misma semana.
Según informa hoy un diario griego, se prevé que las conversaciones finalicen mañana por la mañana. El viernes, el Ejecutivo se reunirá para aprobar las medidas para este año y el programa fiscal a medio plazo. Después, se revelarán los detalles del nuevo plan, que podría suponer fondos adicionales por 65.000 millones de euros, indican fuentes oficiales a Reuters.
En las últimas semanas, desde la UE se ha instado a Grecia a que acelere las reformas estructurales y las privatizaciones como complemento imprescindible a cualquier nueva ayuda. Pero, dada la gravedad del problema y la incertidumbre reinante, las exigencias podrían ir más allá. Ayer se adelantaba que la zona euro y el FMI se plantean reservarse el derecho a supervisar la recaudación fiscal del Estado griego, a cambio de mantener en marcha el segundo rescate.


