La “Spanish Revolution” y sus problemas de gestión…5 razones.
Una semana llevamos en Gijón de lo que los medios bautizaron como la “Spanish Revolution” y a mi, ya empiezan a hacérseme patentes una serie de problemas internos dentro de ese movimiento, que amenazan su futuro MUY seriamente si no se busca desde dentro, una solución rápida a los mismos.
En primer lugar, las asambleas continuas y su manera de gestionarlas, están liquidando la energía y buena voluntad de la gente que lleva adelante la acampada.
La izquierda tradicional sabe de sobra lo que es una asamblea, e intenta regirse dentro de ella siguiendo ese principio de grupo horizontal, donde todo el mundo puede hablar y expresarse, todos pueden votar, todos tienen iguales derechos, etc., PERO en la práctica NO sigue las pautas de un grupo igualitario, por que también sabe que no se escucha con la misma atención a todos los participantes en un debate.
No tomamos con igual consideración las palabras de alguien que nos resulta antipático o es mal orador, o tiene una imagen que no nos impone respeto como tomamos las de alguien que tiene carisma, que es hábil en el uso de la palabra o tenga nuestras simpatías.
La falta de igualdad, (a ese nivel), entre la gente que habla en una asamblea y el modo en que nosotros podemos recibir sus palabras, dinamita desde la base el principio de grupo horizontal e igualitario. Por eso, la izquierda tradicional tiene LIDERES.
Este movimiento sin embargo, (al que de ahora en adelante me referiré como 15-M), entiende la sociedad horizontal y sus asambleas, no como algo que les llegue de una teoría política, sino como el modo habitual que tienen de funcionar y relacionarse entre si.
El martes pasado, me llamó la atención el que los primeros congregados que se reunieron aquella noche en la plaza de Gijón, se pegaron una etiqueta en el pecho con sus nombres para saber como se llamaba cada uno. ¿Por qué?, pues por que ocurre que hasta esa misma noche, la gran mayoría de ellos NO SE CONOCÍAN CARA A CARA, NO sabían sus verdaderos nombres, NO se habían reunido en persona…..es un movimiento que se inició e impulsó a través de Internet.
Y a la hora de debatir en un foro, o en un chat, Internet es un gran igualador, por que ahí se prescinde del elemento humano por el que solemos sacar impresiones y situarnos respecto a otras personas, (esto es, su imagen física, su presencia y la impresión que nos causa), en Internet todo se reduce a líneas de texto que aparecen en una pantalla donde SI somos mucho mas conscientes del contenido de una propuesta o una ideología y de si estamos de acuerdo o no con lo que en ella se expone, con lo cual, el organizar un movimiento así PUEDE no resultar tan difícil como parece, lo complicado viene después, cuando tienes que verte, convivir, discutir y pelearte, cara a cara, durante días….
Así, el 15-M, ha cambiado su escenario de debate, pero intenta seguir fiel a su planteamiento base como un grupo horizontal e igualitario sin líderes ni portavoces, por que esa había sido hasta ahora su forma normal de actuar. Y esa coherencia, aunque es DEL TODO RESPETABLE, también puede acabar con ellos desde dentro.
¿Por qué?.
1-Por que el 15-M, debería enviar a Centros Sociales, Ateneos y Centrales Sindicales de cada ciudad afectada, a representantes que, (bien o mal), expongan a la ciudadanía quienes son, que defienden, que reclaman y en contra de que están. Una información MUY importante que buena parte de la ciudadanía está recibiendo SOLO a través de la prensa, (manipuladora desde siempre), y que debería recibir directamente de ellos, sin intermediarios, pero al NO QUERER tener representantes ni portavoces que puedan llevar a cabo esa tarea, están perdiendo la capacidad de comunicarse con esa parte de la sociedad que ni utiliza Internet ni se conecta a “Twitter”. (Y son unos cuantos).
2-Por que no todos los participantes del 15-M tienen la misma capacidad de trabajo, ni tampoco la misma voluntad de entrega para con una causa que NO esta del todo bien definida y estipulada en sus contenidos y extensión. Hay una serie de puntos mínimos que se reclaman por todos, pero ni hay un acuerdo total sobre cuales con esos puntos, ni tampoco sobre su cantidad o su orden de importancia. (De momento todos reman en la misma dirección…de momento).
3-Por que el organizarse y decidir en asambleas abiertas que tienen lugar a CUALQUIER HORA, (al menos así era en un principio), da lugar a que en ellas tenga voz y voto cualquiera, desde una persona muy implicada en el movimiento que está ahí las 24 horas y trata de organizarse con los demás, hasta un borracho casual que pasaba por allí, vota algo que ni sabe ni entiende y luego pide la palabra para decir un sinsentido, lo cual genera problemas de organización y quema las energías e ilusión de la gente que se toma la cosa en serio. (Y no hablemos de los locos).
4-Por que un sistema de relevos continuos de los responsables de un área determinada, dentro de una organización que está, (además), estableciéndose por primera vez, dificulta MUCHO el hecho de que personas que están solo medianamente implicadas en el movimiento, (como es mi caso), puedan colaborar con el y organizar actividades de apoyo de forma efectiva. (No es posible salvo en casos puntuales).
5-Por que los miembros mas implicados en el movimiento 15-M, siendo conscientes de los 4 puntos anteriores, tienen frecuentes discusiones internas sobre cuál es el mejor modo de organizarse sin alcanzar un acuerdo definitivo y además están MUY a la defensiva con las organizaciones de izquierdas más tradicionales que aparecen para colaborar, por miedo a verse desplazados en el control del movimiento o a verlo politizado y con siglas. (Un temor no del todo infundado).
A la vista del devenir de los acontecimientos, SIGO sosteniendo la opinión de que las organizaciones de la izquierda tradicional deben: “…apoyar de forma discreta, rápida y desinteresada a esta panda de frikis…”, pero confieso que a la vista de los hechos, TAL VEZ deban hacerlo DESISTIENDO de todo intento de coordinarse con ellos y acaso deban empezar a actuar paralelamente, siguiendo su propio criterio.
Puede que esta no sea la “revolución” que se esperaba, pero NADIE nos impide actuar para que llegue a serlo. SAL A LA CAI. (Tolos díes).