Schäuble quiere ampliar siete años el vencimiento de la deuda griega
"Veo la necesidad de alcanzar un acuerdo sobre el nuevo programa para Grecia para prevenir una quiebra" dice el ministro alemán
Internacional | 09/06/2011 - 00:00h
Rafael Poch | Berlín Corresponsal
Más vale tarde que nunca. La ineludible reestructuración griega ya cuenta con la bendición del ministro de finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, pieza importante del politburó del directorio europeo.
Así lo confirma una carta que Schäuble envió el lunes a sus colegas ministros europeos, al Banco Central Europeo, a la Comisión Europea y al Fondo Monetario Internacional, en la que propone prolongar siete años el vencimiento previsto para los bonos griegos.
El ministro considera "más que irreal" el regreso de Grecia al mercado de capitales en 2012, tal como está previsto ahora, y, a cambio del consentimiento alemán al segundo rescate, pide una, " contribución cuantificada y sustancial de los tenedores de bonos griegos (bancos privados, cajas de ahorro, compañias de seguros) en el esfuerzo de ayuda".
"Ese resultado puede alcanzarse mejor a traves de un intercambio de bonos que conduzca a una prolongación de siete años en el vencimiento de los bonos soberanos ", dice la carta, enviada el lunes y filtrada el martes a los medios alemanes.
El documento no especifica si su planteamiento debe ser consentido o impuesto a la banca privada. En anteriores referencia, el 22 de mayo, Schäuble, mencionó la necesidad de establecer un consenso en la materia.
"Veo la necesidad de alcanzar un acuerdo sobre el nuevo programa para Grecia para prevenir una quiebra", dice el ministro, que menciona, "el riesgo real de insolvencia dentro de la eurozona". A la degradación de las agencias de calificción se suma una fuga rampante. Los bancos privados extranjeros retiraron 7000 millones de Grecia en el último trimestre de 2010, según estima el Banco de pagos internacionales. Sólo en marzo los bancos extranjeros retiraron 8000 millones de bancos griegos, además de los varios miles de millones retirados por inversores griegos.
"Soy consciente de los debates sobre una participación del sector privado, pero estoy seguro de que resultarán en una solución constructiva antes de nuestra reunión del 20 de junio", dice Schäuble, refiriendose a la cumbre de ministros de finanzas de la eurozona que decidirá sobre la cuestión.
Alemania se mostró contraria al escenario de una restructuración griega, estimando que los riesgos de tal medida eran demasiado elevados, pero desde finales de mayo, el ministro ya comenzó a rendirse a la evidencia.
Hace un año Grecia comenzó a recibir los primeros tramos de los 110.000 millones de euros en créditos de la Unión Europea y del Fondo Monetario Internacional, a cambio de altos intereses y de que el gobierno griego realizara cortes drásticos en su gasto público, pero el remedio sólo ha servido para incrementar la deuda, deprimir a la sociedad e impedir una salida de la recesión.
Ahora se precisan quizá 60.000 millones más, que se sumarán a los 110.000 ya acordados.
El gobierno griego ha anunciado planes para recaudar 50.000 millones de euros hasta 2015, mediante la privatización, total o parcial y a precios de saldo, de empresas y servicios, entre ellas los puertos de el Pireo y Tesalonica y el servicio de aguas. La Unión Europea quiere mucho más.
Aspira a una privatización mucho más agresiva, que afecte a compañías de transportes e infraestructuras de la sanidad pública, pues el ptrimonio publico del estado griego se estima en 300.000 millones, seis veces más de lo que contempla el primer ministro Yorgos Papandreu, señala un informe publicado por el "Sudddeutsche Zeitung".
Mientras tanto, gran parte de la deuda griega en manos de institucions privadas ha sido nacionalizada, a cargo del contribuyente europeo, mediante compras de bonos al sector privado por parte de la Unión Europea, el BCE y el FMI, que ya poseen el 37% de la deuda.