Javier Espinosa | Agencias | Ras Lanuf (Libia)
Actualizado sábado 05/03/2011 18:24 horas
En la jornada número 19 desde que se inició la revuelta contra Gadafi, tras 42 años en el poder, el número de muertos sigue en aumento.
La batalla por el control de Al Zauiya, una ciudad clave de Libia -donde hay una plataforma de exportación de crudo y antes de la revuelta se producían 120.000 barriles de petróleo al día-, se ha recrudecido tras dos días de duros enfrentamientos entre los partidarios del régimen del dictador y los rebeldes.
Además, se han producido dos explosiones en Bengasi, un bastión de la oposición, y más combates en Ras Lanuf, al suroeste.
Una columna de unos 35 carros de combate de las fuerzas de Gadafi que partió de Trípoli ha completado el cerco de la localidad, a unos 92 kilómetros al suroeste de la capital, y donde las víctimas superarían ya los dos centenares, según fuentes médicas citadas por el canal Al Yazira. Según la versión de los residentes ofrecida por dicho medio, los carros de combate han realizado disparos, aunque no han intentado acceder al interior, donde la defensa se concentra en la plaza de los Mártires, escenario de los combates más violentos.
Al Zauiya está sitiada, sus habitantes carecen de suministro eléctrico y escasean los víveres y medicamentos
Con fuego de artillería y morteros, los sitiados sufren un inclemente castigo, aunque este sábado por la mañana aseguraron que habían conseguido contener el avance.
Eso sí, el nuevo despliegue en torno a la ciudad, completado por los cuatro puntos de acceso, les deja cercados: impide cualquier maniobra de entrada o salida y sus habitantes carecen de suministro eléctrico y escasean los víveres y medicamentos.
El general Jueildi al Humaidi, uno de los principales lugartenientes de Muamar el Gadafi, miembro de la junta militar que dio el golpe en 1969 y jefe del servicio de espionaje libio, dirige las operaciones que desde este viernes han sometido a un cerco total la ciudad.
Los milicianos avanzan hacia el bastión de Gadafi
Los milicianos opuestos al régimen de Muamar al Gadafi han tomado la localidad de Bin Jawad, a 150 kilómetros de Sirte, ciudad natal de Gadafi y bastión de las fuerzas leales al coronel, cuya caída asestaría un golpe importante al dictador libio.
Los rebeldes también han repelido el contraataque de las tropas del régimen sobre la localidad portuaria y petrolera de Ras Lanuf (al este de Trípoli).
El complejo petrolífero está intacto y en la zona hay pocos signos de la batalla. Tras la victoria de los rebeldes, las tropas de Gadafi huyeron hacia la ciudad cercana de Sirte. Previamente, algunas informaciones apuntaban a que las fuerzas leales al régimen habían recuperado la iniciativa en el lugar pero, finalmente, se confirman como erróneas.
Asimismo, los rebeldes controlan también el puerto petrolero de Sidra, a 20 kilómetros de Ras Lanuf, y el aeropuerto, que está considerado decisivo para el resultado final.
La ciudad de Ras Lanuf era uno de los últimos enclaves petroleros en manos de Gadafi en las costas libias. Tras ser tomada por los rebeldes, algunos mandos militares leales hasta ahora a Gadafi en Sirte han desertado, lo que puede suponer el debilitamiento de su capacidad militar en esa plaza hacia la que avanzan los rebeldes.
Este sábado, fuentes hospitalarias han cifrado en al menos 35 personas muertas y otras más de 20 heridas las consecuencias de la batalla allí, según Afp.
Explosión de un polvorín
Asimismo, el ataque a un polvorín cercano a Bengasi sorprendió al anochecer a los rebeldes con un bombardeo en su principal bastión en una base militar situada a 30 kilómetros de esa ciudad y donde murieron al menos 27 personas y decenas más resultaron heridos, según recuentos provisionales de fuentes médicas.
Entre tanto, Francia se ha posicionado a favor de establecer una zona de exclusión aérea sobre Libia para evitar el uso de aviones por parte del Gobierno para reprimir las protestas. Una acción que empezaría con un ataque contra Libia para destruir sus defensas aéreas.