“Yo no tengo ninguna prueba, pero sé que tenías la intención de hacerlo, por eso te condeno a 22 años de cárcel”.
Cuando la injusticia llega al punto desesperante del absurdo 16 de junio 2011 | 23:00 Fiel amigo: tu mensaje ha llegado Del corazón alegre de la palma A las entrañas del halcón malvado. Un haz de lealtad rompió los muros, Un manantial de amor colmó mi...